AUTOBIOGRAFIA
Laura Ángela
Martinez
AUTOBIOGRAFIA
1976 - 1984
Como quisiera poder expresar en este material, de la manera más clara y con palabras que salen desde lo más profundo de mi ser y de mi memoria,todo aquello que viví durante el período de mi vida escolar, de jardín a séptimo grado. Espero volcar en esta autobiografía, las buenas experiencias y las malas, que no por malas dejan de ser buenas, ya que se diceque todo aquello que no nos mata nos fortalece. Nunca pensé realizar una remembranza semejante de mi niñez en la escuela, pero la vida es un ir y venir de oportunidades, y en este venir no quiero ser yo quien deje escapar el gran privilegio de recordar aquello, que quizás, por las frivolidades del mundo, dejé olvidado en un rincón del alma de la niña inocente, soñadora y pura que un día fui.
Marzo de 1.976, primer día de clase, recuerdo haber elegido junto a mi madre el guardapolvo, la canasta y los zapatos que lucía tan pulcramente ese primer día de jardín de infantes. El lugar me era familiar, ya que mi hermano mayor asistía a séptimo grado de la mima a escuela, varias veces había estado allí, pero este día era distinto, era yo la protagonista. Me sentí muy a gusto, tuve tanta suerte que justo la señorita era Estelita, mi vecina, una joven madre, cariñosa y tierna; entramos al jardín y sentí que ingresaba a un mundo mágico, lleno de juguetes, títeres (que hasta hoy son mis personajes preferidos), mesitas pequeñas, sillas pequeñas, dibujos y un sin fin de maravillas para mi.
Al pasar los días, me di cuenta que mi jardín tenia un olorcito especial, que aún parece estar impregnado en mis sentidos. Me encantaba jugar con plastilinas, sentía libertad de poder crear y si no me gustaba lo amasaba nuevamente y listo, también disfrutaba de la hora de la merienda, recuerdo mi vasito plegable, para mi el más sofisticado de los vasos, y mi mantel estirado, daba pauta de mi autosuficiencia para preparar y disponerme a gustar de un desayuno especial, ya que primero cantábamos y luego compartíamos la leche dulce y cálida como quienes la servían Sonia y Yoli, las celadoras.Pero no todo era tan perfecto, no, cuando Claudia mi compañeragustaba de los mismos juguetes y me encontraba en el esfuerzo de tener que compartirlos, no me era grato y esto fue muy evidente el día en que me molesté tanto que tiré fuerte de sus cabellos, hasta hacerla enfadar de tal modo que me devolvió el gesto y terminamos llorando las dos en dirección “hoy por hoy, ni loca, lo volvería a hacer”, porque Claudia mide 1,80 mts. aproximadamente. En fin, situaciones de este tipo hubieron varias, pues mi condición de hermana menor, sumada a seis años de diferencia con mi hermano lo decían todo.Estelita, mi maestra, era una joven muy dulce, nos tomaba de la mano y juntas dibujábamos. Recuerdo como si fuera hoy, el primer regalo hecho por mí que le hice a mi madre, era un collar de fideos, que nunca le vi puesto, jamás me cuestioné el porqué, para mi, era la joya más bella que jamás haya visto.
Todo los día al terminar la jornada, la señorita Estelita, elegía a cuatro de nosotros para pasar a la bandera, recuerdo un mástil pequeño, blanco, con tres escalones de madera y una bandera que se deslizaba con orgullo hasta la cima, ¡que bello sentir el pecho hinchado de patriotismo!, pues a esa edad nos enseñan por primera vez el ser nacional y el valor que deben tener para nosotros los símbolos patrios. Luego formábamos filas, la señorita nos despedía y cada cual regresaba a su casa acompañado de sus padres, yo me sentíauna niña privilegiada, porque era mi señorita quien me llevaba deregreso a casa, tomaba tiernamente mi manita y caminábamos rápidamente concluyendo la jornada.
Nunca me olvidaría de mi mágica carpeta de jardín, recuerdo que era de cartulina color verde agua y lo que más llamó poderosamente mi atención, fue la coincidencia, a mi me fascinaban los molinos de vientos, de hecho, mi entrañable padre me había regalado uno el año anterior, que a la vez funcionaba como cajita musical, fue muy especial lo que sentí cuando vi, que en mi carpeta la imagen que prevalecía era ni más ni menos que la de un bello molino de viento, diseñado en papel glasé brillante y en relieve con su molinete en movimiento.
Yo no puedo describir lo que sentí al verlo, hasta el día de hoy amo al Quijote y me deleito observando sus molinos, cuando viajo y los veo en el campo, despiertan una sensación de paz y el paisaje deleita mis ojos y acalla mi alma y la retrae lentamente hacia el pasado, todo lo que aprendí durante el jardincito, fue especial para mi, sentía que esa carpeta soñada, guardaba, sin dudas un bello tesoro, mis primeros logros dentro de la escuela. Aún conservo fotos y en ellas puedo nombrar a cada uno de mis compañeros, los cuales formaban parte primordial de ese mundo mágico, recuerdo a Porolli, un compañero muy intelectual, ya a esta edad tocaba el piano, a Laura, mi tocaya, a Gabriela, la hija de la secretaria de la escuela, a Eliana, Roberto, Carina, Gabriela, Fabián ¡en fin! podría nombrarlos a todos, pero prefiero llevarlos aquí, en éste lugar, en donde cada uno de ellos a perdurado durante treinta años ¡aquí! . . . en mi corazón.
Marzo de 1.977, las vacaciones habían significado para mí, una larga espera, mis ansias por aprender a leer y a escribir eran tremendas. Llegué a mi primer día de clases y me encontré con una elegante señora de guardapolvo blanco, intachable presencia y un exquisito perfume que recuerdo hasta el día de hoy, nos comenzó a hablar y su voz era muy suave, pero a la vez muy firme, su mirada siempre llamó mi atención, pues notaba en ella un gran dolor, de hecho era así, mi seño había perdido de muy joven a su esposo y cumplía el papel de padre y madre de sus dos pequeñas hijas, nunca se la vio mal humorada, quizás muchos de mis compañeros, no lo notaron, pero ella era una mujer muy triste. Todo esto no impedía que fuera una gran maestra y una intachable persona, creo que de muy pequeña me compadecía del dolor ajeno y observaba como también ahora, mas halla de la mirada, el alma, que de vez en cuando asoma por una ventanita de nuestros ojos, el fiel reflejo de lo que en ella albergamos.Ese año aprendí nuevos hábitos, las vocales, números nuevos, a pintar manzanitas y a escribir “Mi mamá me mima”, pero también aprendí que los maestros, eran personas comunes y seguramente tenían problemas como todos, mi querida señorita Julia me enseñó que a pesar de las cosas feas que nos toca vivir, siempre hay cosas buenas para dar y siempre hay algo o alguien por quién luchar, para mi ella era una heroína, algo así como la mujer maravilla vestida de blanco. Durante ese mismo año, un compañerito, perdió a su mamá, ¡fue tan triste!, que muchas veces mis compañeros y yo llorábamos junto a él, pero ahí estaba la madre dulce de mi seño, para consolarlo y brindarle ese calorcito que él había perdido. Así fueron pasando los días y fuimos aprendiendo a escribir y deletrear palabras, de ese año guardo imágenes muy tiernas, imágenes que quizás en estas épocas mucho no se ven, pero debieran verse, es muy bello sentir y vivir el amor al prójimo cualquiera sea tu profesión o la mía, eso no interesa, lo esencial, como dice el Principito, es invisible a los ojos.
Marzo de 1.978, bonito año en cuanto a lo lúdico, fue el año del recordado mundial `78, me encantaba la música y el gauchito que era el logo de aquel famoso mundial, ¡bueno! voy al grano, de mi segundo grado solo me queda el recuerdo de una señorita gritona, tan gritona que cuando lo hacía, lograba ver hasta sus amígdalas y sus ojos se desorbitaban de tal manera que sentía miedo, nos tiraba el pelo y enterraba sus descuidadas uñas en nuestras orejas. ¡Que horror! Prefiero pasar al próximo año
Marzo de 1.979, Tercer grado ¡toda una trayectoria!, me sentía grande, ya leía, escribía y podía estudiar mis poesías cuando se me antojaba y no cuando mamá tenía tiempo, la seño que me tocó ese año se llamaba Bibiana, era una joven dulce y divertida, se reía y disfrutaba de nuestras pequeñas travesuras y a la hora de enseñar lo hacía con tanto cariño que ni siquiera notábamos que cada vez eran más los contenidos y las exigencias.
Mis compañeros, por suerte, seguían siendo los mismos, el luche y la soga de saltar cumplían un rol fundamental en los recreos. Recuerdo la vieja campana que nos llamaba al juego, era de hierro macizo y colgaba de ella una larga soga, muchas veces victima de nuestra picardía, ya que solíamos tocarla sin que nos mandaran. Hoy por hoy, esa campana sigue estando en el edificio de la nueva escuela, como una reliquia, al verla siento una gran nostalgia de pensar que esa misma campana sonó en los oídos de mi padre, en los de mi hermano, en los míos y luego pasó a ser parte de una historia que comparten las nuevas generaciones, mi hijo cuando también pasó por mi querida escuela y ahora su hermana que me pregunta ¿por qué la cuidan tanto mamá? y yo le respondo: porque es un gran tesoro, es lo que queda de aquella vieja escuela, ella fue testigo de la alegría que producía en miles de niños, años y años su sonoro repiquetear. Marzo de 1.980, Cuarto grado, ya era toda una alfabetizada, la señorita se llamaba Lita, y era una genia, no nos daba tiempo ni para charlar, llenaba los pizarrones con mucha información, dibujos, cuentas etc., lo cual debíamos terminar para poder salir al recreo, para colmo de males el grado que nos tocó tenía una puerta que daba justo a la dirección ¡que lindo! ¿no?, una algarabía total. Ese año fue crucial, aprendimos a escribir con lapicera pluma, toda una hazaña, ciertamente no era fácil, pero tampoco imposible. Yo fui muy buena alumna ese año, como en los anteriores, gracias a Dios la escuela era como un juego más en mi vida.
Marzo de 1.981, al igual que el año anterior todo muy bien, mi seño un amor Caty, era su nombre, ese año mi padre me había prometido cambiar la bici, por una más grande, era tal mi ilusión que hice méritos y saque muy buenas notas, ni siquiera pisé la dirección, cosa que había hecho un par de veces en los años anteriores. Por suerte todo bien, el sueño de la bici se cumplió.
Marzo de 1.982, “mi peor pesadilla”, de entrada no le agradé a mi señorita y ella tampoco a mi, realmente nunca nadie me había tratado con tanto desamor. En sus ojos y en sus palabras, sentía la amenaza, ella me decía que si yo era traviesa e insoportable como lo era mi hermano, no soñara con pasar de año. A esto se le suma la guerra de Malvinas, que comenzó en abril de ese año, lo cual influyó tanto en mi, que tenía miedo hasta de dormir, cuando pasaban los comunicados por TV, me dolía la panza y por desgracia la alarma departamental estaba instalada en la estación de servicio, frente a mi casa ¡que horrible fue todo aquello, por Dios!, cada vez que un avión o varios pasaban creía que nos bombardearían. Una cosa es contarlo y otra vivirlo, para mi fue un tormento. Como si todo fuera poco mi padre enfermó, estuvo internado varios días, allí comenzó lo que dos años mas tarde lo llevaría a la muerte ¡en fin! ese año repetí, no me interesaba para nada todo lo que tuviera que ver con la escuela, aquello que era divertido, ese año fue una verdadera pesadilla.
Marzo de 1.983, ¡otra vez sopa!, sexto grado nuevamente, pero por suerte la seño Cristina, era un amor, divertida, agradable y tan auténtica que logró renovar en mi, el deseo de estudiar y ser feliz dentro de la escuela, cosa que no era tan fácil, como le digo siempre a mis hijos el tener que cambiar de compañeros es muy difícil, mas aún cuando se han compartido tantos años juntos, fue muy triste, pero lo superé, gracias a la buena onda de mi querida Cristi, como la nombro en la actualidad.
Marzo de 1.984, por fin séptimo grado, feliz año, muy pero muy divertido y fructífero, yo había logrado recuperar mi confianza y mis notas eran excelentes nuevamente, mi seño, todo un personaje, un amor de persona y una genia en el manejo de sus conocimientos y de sus alumnos “Hilda”, sus ojos eran claros y su mirada transparente como ella, ese año egresé y hasta las celadoras sentían nostalgia de ello, como era una niña muy extrovertida, me conocía todo el mundo, era muy popular y por suerte muy querida.
Muchos son los recuerdos de mi paso por la escuela, he tratado de resumir en éstas pocas hojas, una gran parte de ellos, buenos y malos, pero fructíferos. La vida está llena de lecciones, que vale la pena aprender, es por ello que para mí, fue una clase provechosa y una etapa inolvidable de esta gran escuela que es la vida.-
INFANCIA | ALUMNO | INTERACCION | CONTENIDO |
Inocente
Soñadora Pura
Niña privilegiada Luche, soga, compañeros, nostalgias Escuela como juego Guerra de Malvinas Tormentos, enfermedad Escuela (Pesadilla) Tristeza, superación Nostalgia | Logro
Buena alumna Repitencia Renovación Deseo de estudiar Feliz Superación Confianza Extrovertida Popular querida | Maestra Cariñosa
Tierna Maestra elegante, suave, firme Gritos, agresión. Relación amenazante Desencuentros Palabras que marcan Divertido, fructíferos Provechosa Inolvidable | Jardín Mundo Mágico Juegos Títeres, Dibujos Libertad Creativa Ser nacional Vocales, números Escribir, Sumar Restar Mas contenidos y exigencias Valores |
Resumen de análisis: Título: La escuela de la vida.Me es difícil redactar mi propio análisis, precisamente por tratarse de mí, pero voy a intentarlo. Analizo que la escuela primaria fue otra de las tantas lecciones que la vida ofrece, cargada de un contexto a veces saludable y delicioso como el dulce de leche y otras veces amargo y oscuro como la hiel.Los aprendizajes y contenidos eran muy buenos, pero estos no servían si no se les ponía el condimento para deleitarlos, “amor por lo que se hace y respeto por lo que se elige. Me queda muy marcado algo, un niño no aprende solo por su capacidad, sino que esta se limita según el trato que proporciona el adulto y el contexto que lo rodea. Hasta la persona mas dulce se vuelve amarga con malos tratos.Siento que muchas personas deberíamos plantearnos ¿Cómo tratamos a esos niños que un día fuimos? ¿Cómo nos gustaría que nos trataran?, mirar hacia adentro y revisar la práctica docente. El hacernos preguntas a veces nos da respuestas ¿Soy justa con mis alumnos? ¿Hago lo correcto? ¿Qué sentiría yo como alumno ante tal o cual proceder? .Seguramente si al enseñar un docente se preocupa no sólo de los contenidos, sino de la susceptibilidad de sus alumnos, llegaría a alcanzar los objetivos planteados con mayor éxito y lograría descubrir el gran potencial que cada alumno tiene.Como dice mi biografía de vez en cuando hay que espiar por esas ventanitas, los ojos, que son el fiel reflejo del alma. No es fácil en este mundo que día a día pierde sensibilidad, pero tampoco es imposible, estoy segura que hay miles de personas que supieron elegir su profesión docente y que día a día la ejercen con amor. Si no las hubiese EL MUNDO SERIA ANALFABETO.
Revista Educativa EGB 1 y 2
Rinconcito del saber
En nuestra revista presentamos un número especial con un material extraído de la historia de un pueblo, ecos de nuestro pasado, se harán sentir para que vos y toda tú familia conozca la historia de nuestra querida escuela Nª 1-056 “Manuela Dolores Ojeda” adorable abuelita del saber tunuyanino que hoy cumple 100 años, educando, albergando y formando hombres y mujeres de bien para nuestro querido departamento.
¡Seguime que te cuento!
- El 24 de Abril de 1906, se funda en el distrito “Los Árboles”, una escuela que comienza a funcionar el 01 de Agosto de 1906 como Escuela Nacional Nª12, su primer director: Luis Gutiérrez, y encargado escolar: Eduardo Estrella.
- El 21 de Julio, es trasladada a La Torrecita (actualmente La Puntilla), ocupando un local del Sr.: Pedro Aldunate.
- En 1911 es trasladada a la casa de Ernestina Lemos, donde funciona hasta 1943.
- El 06 de Diciembre de 1931, por disposición del Honorable Consejo Nacional de Educación fue bautizada como “Provincia de La Rioja”.La maestra Manuela Ojeda, con vecinos, cooperadora y exalumnos, reúnen $ 1435 y compran una hectárea a Rodolfo De La Rosa, para levantar el edificio propio.
El terreno se escritura a nombre del Consejo Nacional de Educación. Se forma la comisión pro-edificio propio, entre sus integrantes y como no podía ser de otra manera, el doctor Antonio Scaravelli, Vicente Marinelli y Diógenes Videla.
- Noviembre de 1943, se inaugura el nuevo edificio propio, éste fue el primer edificio público construido por Mendoza, por el Consejo Nacional de Educación, destinado a una escuela.
- El 19 de Julio de 1978 la Nación, transfiere a la provincia de Mendoza todas las escuelas de su juridicción, correspondiendolé a esta en Nº 1-056.
- Desde el 25 de Mayo de 1994, lleva el nombre de la maestra “Manuela Dolores Ojeda”, quién dejó para siempre en esta escuela el alma, la juventud y su nombre para que nuestras generaciones tomen de ejemplo su amor y vocación por la educación argentina.
Te metimos en la máquina del tiempo y juntos retrocedimos al pasado, tesoro preciado, la historia de nuestro Tunuyán. Ahora para no ser menos, el presente nos pide contarte, cómo es esta escuela cara al sentimiento del pueblo en la actualidad.
Desde el año 1943, esta escuela se ubica en el Distrito “El Totoral”, sobre la calle Melchor Villanueva s/n, cuentan los exalumnos que alguna vez vivieron en la zona que en esta misma calle, en casa de la familia Villanueva, descansó el Gral. San Martín, por este motivo esta casa fue declarada patrimonio cultural, la zona El Totoral es puramente rural, está rodeada de fincas, productoras de manzanas, peras, chacras, cerezas. etc. También la rodean las vías del Ferrocarril que alguna vez fue parte viviente de nuestro pasado. El edificio es antiguo, de altas ventanas, tiene 8 habitaciones las cuales albergan aún muebles de aquellas épocas.
Cuenta con una nómina de 130 alumnos, el ámbito es urbano marginal, con doble escolaridad, su directora es la Sra. Silvia Cornejo, tiene una docente en sala de 4 años y otra en jardín de infantes, las maestras de grado son 7,la de más antigüedad es la Sra. Josefa Baggio. En las áreas especiales cuenta con música, Plástica, Educación Física, Inglés e Informática y aunque los niños cuentan con sólo 3 máquinas no ven la hora de estar en esta hora especial, les encanta. También hay 2 docentes en cambio de función como secretarias de la escuela. Dentro de la doble escolaridad hay 2 coordinadoras, 2 maestra de apoyo, una docente de inglés turístico, un maestro de informática, una profesora de danzas, una profesora de teatro, una de artesanías y una de periodismo. Hay algo en esta escuela que la mayoría debería tener, se trata de un proyecto de Integración y Retención con la escuela especial.
Si creíste que nos olvidamos en este informe de las celadoras estas totalmente equivocado, ellos son el alma de la escuela, ya que todos los días dejan un olorcito a limpio que nos da pautas de su labor diaria, ellos son testigos de cómo la escuela educa generación tras generaciones, estos duendecillos laboriosos son 6.
En cuanto al contenido escolar que la escuela brinda en la actualidad, es muy rico, ya que cuenta con una gran gama de horas especiales gracias a la doble escolaridad con la que cuenta fuera de las horas de matemática, Lengua, Cs. Sociales, Cs. Naturales, etc.
La planificación que utilizan los docentes es periódica en parrilla, actividades diarias con evaluación y un plan anual integrado. Los niños de esta escuela no reciben libros del Gobierno, tampoco sus padres pueden comprarlos, sin embargo no es esto una piedra de tropiezo para su aprendizaje, las maestras utilizan recursos varios como: libros propios, revistas previamente seleccionadas, artículos periodísticos, en fin un sin números de opciones sumamente originales y divertidas. Como podrán deducir aún quedan docentes, creativas, luchadoras y capaces de utilizar recursos que están al alcance de la mano, aunque ciertamente es función del Gobierno brindarlos, por lo menos así lo expresa la ley vigente de educación. Pero muy a pesar de todas las contradicciones que el mundo ofrece estos niños reciben una educación digna ya que se están formando hombres y mujeres que hacen mucho de lo poco y poco de lo que hace el resto.
Para nuestros lectores hemos querido expresar todo aquello que surgió durante la investigación que realizo nuestra revista “Rinconcito del saber” en esta querida escuela, patrimonio cultural de nuestro preciado departamento; pero como nuestra labor es informa, y responsablemente, no podemos obviar la sensación que tuvimos, sensación de falta de equidad por una parte que unos de los principios fundamentales en los cuales se sustenta nuestra ley Federal vigente, es increíble como nuestras autoridades hacen la vista gorda a asuntos tan delicados como lo es la educación. Nos preguntamos si ningún funcionario de los tantos que hay en el Gobierno, se entero por ejemplo, que estos niños cuentan con tan solo 3computadora, pero no es eso lo mas grave, lo grave es que l rótulo de la escuela “urbano marginal” parecería tener un peso importante en la infancia de estas criaturas. La mirada de estos niños muchas de ellas expresan tristeza, desesperanza, seguramente expresan lo que hay en su contexto social.
Muchos de ellos sufren la indiferencia de esta sociedad que margina, individualiza y señala de acuerdo a sus condiciones sociales; para cualquier ser humano la mirada de un niño triste debe representar un paisaje perfecto de lo que hoy brinda nuestra sociedad, una sociedad individualista y perversa. Solo nos queda el consuelo de pensar y no como un sueño, sino como una actual realidad que hay todavía gente optimista, con dos dedos de frente, bohemios, sensibles, idealistas, luchadores y entre ellos futuros y actuales educadores dispuestos a llevar al ámbito educativo eso que no da el estudio de las Ciencias, ni el saber de la Lengua y Literatura, eso que cada cual trae incorporado desde su nacimiento, como lo es la sensibilidad, el amor y la pasión. Herramientas necesarias en el maletín de cualquier educador.
Balance.
Es hora de hacer balances, y es lógico, otro año termina y con el finaliza este espacio curricular “Practica e Investigación Educativa II”, el cual ha sido sin dudas una de las materias mas importantes para mi, ya que a pesar de la intensa actividad que hemos tenido en ella durante todo el año, logré percibir que al menos un profesor, descubriera lo importante que es para mi la expresión escrita y la expresión de los sentimientos, lo cual parece estar enterrado en el imaginario social de este siglo. Es increíble desarrollar en sólo una materia todo lo que un docente desarrollará a lo largo de su carrera: Autobiografías, anécdotas, observaciones, investigaciones, relatos, juegos, escritos varios en aras de la creatividad y lo mas importante libertad sin censura para crear.
Me llevo de este terciario el buen recuerdo y la imagen de mi proyección docente en varios profesores, lamento no poder decir en todos, pero en la vida como en los cuentos de hadas no es todo perfecto….Al menos sé que un profesor llamado Martín Elgueta logró arrancar desde lo mas profundo de mi corazón recuerdos imborrables, los sentimientos mas nobles y logre a través del papel expresar todo aquello que quisiera y mas. Como digo en mi autobiografía que los ojos son las ventanas del alma, yo descubrí en los ojos de mi profesor a un hombre sensible y muy capacitado y porque no decir apasionado totalmente por lo que hace.
Solo me queda agradecerle todo lo que me enseño, que en verdad no es poco y prometerle que cuando esté convertida en toda una docente lo recordare entre mis profesores mas preciados, entre los que de alguna manera u otra dejaron huellas en mí camino.
De Laura con cariño…
Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; esta huía rápidamente, con miedo, de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba en desistir; huyo un día, y ella no desistía; dos días y nada… En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paro y dijo a la serpiente:
-¿Puedo hacerte tres preguntas?
-No acostumbro a dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar.
-¿Pertenezco a tu cadena alimentaria?
-Nooo.
-¿Yo te hice algún mal?
-¡Noooo!
-Entonces, ¿por qué me persigues?
-Porque no soporto verte brillar…
GRACIAS, y que Dios cuide de su luz.-